ESCINETV ESCUELA DE CINE Y TELEVISIÓN

Se une al duelo cinematográfico por el fallecimiento de

DIEGO RÍSQUEZ CUPELLO
1949 -2018
Director, Guionista y Director de Arte

Entre sus principales realizaciones como Director:

  • El entierro de los valores (1970),
  • El misterioso secuestro de las gafas negras (1973)
  • A propósito de Simón Bolívar (1976),
  • Poema para ser leído bajo el agua (1977),
  • A propósito de la luz tropical (1978),
  • Bolívar, Sinfonía Tropikal (1979),
  • A propósito del hombre (1979),
  • Orinoko, nuevo mundo (1984),
  • Amérika, terra incógnita (1988),
  • Karibe con tempo (1994),
  • Manuela Sáenz (2000),
  • Francisco de Miranda (2006),
  • Reverón (2011).
  • El malquerido (2015)

Hace cortos meses tuvimos el placer de contar con la presencia de Diego Rísquez en ESCINETV donde mantuvo un CineForo con el estudiantado sobre su último largometraje: El Malquerido.

Hacemos extensivas nuestras condolencias a sus familiares y amigos. Paz a sus restos.

María Cristina Capriles
Directora

A continuación, palabras de Thaelman Urgelles, Vicepresidente de ESCINETV:

Diego Risquez fue el más vocacional cineasta de mi generación. Mientras casi todos compartimos nuestra pasión con otros intereses, actividades, distracciones y proyectos de vida, Diego se mantuvo fiel al camino artístico que eligió. Por eso es, de lejos, quien más películas realizó entre nosotros.
Entre los méritos que le encuentro, el primero es haber sido un auténtico artista de la imagen, un valor que atravesó toda su obra hasta compensar cualquier falencia narrativa o temática, con lo cual dio fruto a una muy respetable obra, con (en mi modesta opinión) un par de excelsas películas y un puñado de buenas y no tan buenas, como le ocurre por lo demás a todo artista de tiempo completo. Al frente de otros compatriotas, Diego comparte el mérito mundial de haber dado al formato Super 8 patente de gran cinematografía
Diego construyó una fecunda obra a base de talento, consecuencia y eficiencia productiva. Para proseguir su carrera en el tiempo protervo que nos tocó en la madurez, no tuvo que hacer (como otros) concesiones vergonzosas ante el maligno poder que asaltó nuestro espacio vital desde hace 20 años. Sin ser un combatiente de primera fila en la batalla democrática, se desenvolvió con notable dignidad, algo que formará parte de su legado.
No estuve entre sus amigos cercanos. La vida nos trajo por cauces distintos, aunque en una extraña ocasión nos colocó brevemente en acera común durante la primera juventud; y luego en el vagón del cine, donde pese a no compartir credos estéticos ni alineaciones gremiales mantuvimos siempre una relación cordial y de mutuo respeto.
No olvidaré la trasnochada que nos dimos hace 5 años, junto a Malena Roncayolo, en el Hotel Meliá de Puerto La Cruz, ante la botella de Etiqueta Negra que Diego nos invitó en su habitación, para hablar de nuestras películas, del cine y de la vida. Fue un momento grato, amigo.
Su prematura y dolorosa muerte nos obliga a los venezolanos a reconocer con creces la talla de artista, cineasta y ciudadano de Diego Risquez. Un fuerte abrazo a su hija, hermanas y familia, a nuestros colegas cineastas y a los centenares de queridos amigos que Diego supo cultivar.

Thaelman Urgelles